Ya seas acusado, víctima, testigo o espectador, uno pensaría que vestirse adecuadamente para ir a la corte es algo obvio. Pero no es así.
En mis más de 50 años como abogado defensor penalista en ejercicio, no deja de sorprenderme cómo se visten algunas personas cuando vienen al tribunal. He visto a personas llegar en shorts, con faldas muy cortas, ropa provocativa, camisetas con lemas vulgares o violentos, en chanclas, en traje de baño, con más joyas o accesorios llamativos que los que se ven en la mayoría de las joyerías, por mencionar solo algunos ejemplos.
No me malinterpretes. Estoy totalmente a favor de que las personas expresen su propio estilo e individualidad, pero cuando vas a un tribunal, debes vestirte de manera adecuada. No hace falta impresionar con ropa elegante ni joyas (eso incluye a los abogados), pero vestirse con respeto es lo básico. Al fin y al cabo, a todos nos juzgan, con razón o sin ella, por cómo nos ven los demás. Por eso, te aconsejo respetuosamente que te vistas con modestia cada vez que comparzcas ante un tribunal.
Los hombres deben usar pantalones largos (no jeans, ni siquiera los caros) y una camisa limpia y planchada. Si te sientes cómodo usando un traje o una chaqueta, hazlo. Las mujeres deben vestirse de manera recatada. Si usas joyas, está bien; solo no te pases. No es que quiera juzgar a nadie, pero he visto lo que pasa cuando alguien llega al tribunal vestido de manera inapropiada: pierde credibilidad al instante. Y eso nunca es bueno.
En nuestro bufete de abogados, nos tomamos el tiempo necesario para preparar a nuestros clientes, testigos y personas que nos apoyan antes de la audiencia. Queremos que nuestros clientes cuenten con todas las ventajas posibles. ¡La credibilidad es importante!

